Ferrocarril

La infraestructura ferroviaria representa uno de los activos logísticos de la mayor importancia, debido a que es el elemento principal dentro de la red logística que facilita el denominado transporte intermodal, donde varios modos de transporte combinan sus ventajas para lograr una mayor eficiencia.

El Sistema Ferroviario Mexicano está integrado por 26 mil 727 km de vías férreas, de las cuales 20 mil 722 km son troncales y ramales, y 6 mil 005 son secundarias, de las cuales 4 mil 450 km son vías auxiliares (patios y laderos) y 1 mil 500 km son propiedad de particulares, conectadas a las distintas vías troncales. Actualmente se encuentran concesionadas a consorcios privados para su operación 17 mil 799 km en 3 troncales principales y 3 líneas cortas, así como la Terminal Ferroviaria del Valle de México, a una sociedad de capital mixto, donde participa el gobierno federal con el 25% de las acciones. Por su parte, los 222 km de la línea del Istmo de Tehuantepec son administrados por el gobierno federal.

Las troncales principales se denominan Ferrocarril del Noreste, asignada a la empresa norteamericana Kansas City Southern de México, con 4 mil 283 km; Ferrocarril del Pacífico Norte, concesionada a la empresa Ferromex con 8 mil 439 km, y el Ferrocarril del Sureste con 1 mil 954 km a la empresa Ferrosur. Entre las líneas cortas figuran el Ferrocarril Coahuila-Durango con 974 km; el Ferrocarril Chiapas-Mayab con 1 mil 558 km y la línea que corre de Salina Cruz, Oax. a Medias Aguas, Ver., con 222 km, y que es la única operada por un organismo de carácter público denominado Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.

La cobertura de la red ferroviaria comprende las rutas longitudinales del Distrito Federal a las fronteras de Nuevo Laredo, Piedras Negras y Matamoros en la región Noreste; del Distrito Federal a Cd. Juárez en la región Centro Norte, y del Distrito Federal a Nogales y Mexicali en la vertiente del Pacífico Noroeste, que incluye a los puertos de Mazatlán, Topolobampo y Guaymas. Hacia el sureste del país corre la ruta del Distrito Federal a Córdoba, Coatzacoalcos y Mérida, mientras hacia el sur, la ruta comprende la región del Istmo de Tehuantepec y el corredor de Ixtepec, Oaxaca, hasta Cd. Hidalgo, Chiapas, en la frontera con Guatemala.

Por su parte, los corredores ferroviarios transversales enlazan a los puertos marítimos más importantes que disponen de conectividad ferroviaria, entre los que se cuenta a Veracruz, Tampico y Altamira en el Golfo, y Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Salina Cruz en el litoral del Pacífico. Otros corredores este-oeste enlazan Querétaro con Celaya, Irapuato y Guadalajara; Torreón con Monterrey y Matamoros; Topolobampo con la frontera de Ojinaga en Chihuahua, y Aguascalientes con San Luis Potosí y Tampico.

Hoy en día, con más de 15 años de operación privatizada del Sistema Ferroviario Mexicano, iniciada en junio de 1997, los concesionarios han invertido una suma considerable de recursos económicos que se han traducido en la modernización de vías, puentes, túneles, laderos, patios y otros componentes de la infraestructura, lo cual permite que la capacidad actual de carga por carro de cuatro ejes se sitúe en las 130 toneladas en casi la totalidad del sistema, con excepción de los corredores del Pacífico y la línea Topolobampo-Ojinaga con 120, así como las líneas de México al Sureste del país, las cuales oscilan entre 100 y 120 toneladas por carro.

Asimismo, se ha logrado incorporar modernos sistemas para el uso bidireccional de las vías, nuevos patios operativos, comunicaciones con tecnología de punta y dispositivos AEI para la ubicación dinámica de trenes.

 

 

Fuente: Elaboración propia con datos del Instituto Mexicano del Transporte de la SCT y portales de las empresas concesionadas del Sistema Ferroviario Mexicano.